FUNCIONES DEL LENGUAJE.
PELÍCULA: SOCIEDAD DE NIEVE.
Tania Fernández Robles.
Sara Nicolás del Campo.
LA SOCIEDAD DE NIEVE
La aeronave, pilotada por el coronel Julio César Ferradas, un experimentado piloto de la Fuerza Aérea, y por el copiloto, el teniente coronel Dante Héctor Lagurara, transportaba 40 pasajeros, entre ellos los 19 miembros del equipo de rugby, junto a los que viajaba un grupo de amigos y familiares, y los cinco tripulantes de la aeronave. (F. Referencial o informativa) Sin embargo, las malas condiciones climatológicas obligaron a los pilotos a cambiar el plan de vuelo, así que tuvieron que aterrizar en el aeropuerto de Mendoza (Argentina). Al día siguiente, la previsión meteorológica había mejorado 3°C , pero aún así los dos pilotos decidieron despegar. (F. Referencial o informativa).
A pesar de que era un trayecto corto, el vuelo entrañaba ciertas dificultades, ya que requería un ascenso muy rápido para salvar la altura de la cordillera andina y, una vez superada esta, descender deprisa para poder alcanzar sin contratiempos la pista de aterrizaje. Cuando creyeron que habían logrado salvar los elevados picos de los Andes, empezaron el descenso, pero, al recuperar la visibilidad, se dieron cuenta de que en realidad estaban volando a escasos metros de las enormes y escarpadas cumbres nevadas. Primero se rompió un ala y después la otra; el brutal impacto partió el avión en dos y la cola, junto con los pasajeros que iban sentados en esa parte del avión, fue despedida a centenares de metros.(F. Referencial o informativa) Roy Harley, uno de los supervivientes del accidente, afirmaría posteriormente en unas declaraciones que ‘‘si el infierno existe, yo lo viví en la cordillera‘‘. El frío extremo, el pánico, el dolor, la desorientación, los cadáveres que se acumulaban dentro del avión y los lamentos de los heridos más graves dibujaban una situación extrema (F. Emotiva) con la que los supervivientes iban a tener que convivir durante más de 72 días. (F. Referencial o informativa)“Es un lugar donde vivir es imposible, lo extraño acá somos nosotros”.Con el paso de los días, la comida, de por sí escasa, iba terminando, y para saciar la sed había que derretir la nieve. “Estábamos rodeados de muerte, nuestros amigos eran estatuas de hielo, la vida era acción, movimiento, rebeldía. Suicida era quedarse quieto"(F. Poética), recuerda Gustavo Zerbino. Lo que mantuvo al grupo con vida los primeros días fue su capacidad de organización y la decisión de trabajar por un objetivo común. Cada uno cumplía una función específica: Roy Harley se encargó de las comunicaciones a ver si alguien respondía diciendo ¿hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Me escuchan? (F. Fática), Gustavo Zerbino de la parte sanitaria, José Luis Inciarte contaba historias para mantener el ánimo elevado sabiendo que estos le escuchaban ya que interactúan entre ellos. Años después, en una entrevista, Gustavo Zerbino, uno de los supervivientes, declaró que ‘‘las normas aparecían y se aparecían por sí solas. La primera norma, que nunca fue escrita, pero no se podía romper, ya que hablaron entre ellos y se pusieron de acuerdo en que estaba prohibido quejarse.(F. Apelativa) Solo nombrar a una madre, decir tengo frío o decir algo que era redundante, era algo negativo‘‘. Para colmo, el fuselaje del avión también era blanco como la nieve (F. Poética), lo que dificulta aún más las labores de búsqueda. En dos ocasiones vieron cómo sobrevolaba un avión, y en una oportunidad incluso creyeron que los habían localizado. Exultantes de alegría consumieron algunas de las pocas provisiones que aún les quedaban (F. Emotiva) pensando que al día siguiente serían rescatados. Pero cuando por fin se dieron cuenta de que nadie los había visto, no dejaron que la terrible decepción les hiciera perder la esperanza de que pronto alguien vendría a rescatarles. Las labores de búsqueda del aparato no se habían paralizado, pero en la montaña la comida empezaba a escasear y los supervivientes cada vez estaban más débiles. El hambre era tan apremiante que incluso se pusieron de acuerdo para abrir los asientos del avión esperando encontrar paja, aunque no había nada allí que les pudiera aportar algo de energía. (F. Apelativa) Finalmente, el décimo día marcaría un antes y un después en la vida de aquellos hombres a los que la fatalidad había conducido a aquella situación tan extrema. Con un solo objetivo en mente, el de sobrevivir, alguien sugirió que una de las pocas opciones que les quedaban era obtener las proteínas que necesitaban de la carne de los cadáveres de sus amigos y familiares. (F. Apelativa) En una entrevista, Roy Harley recuerda amargamente que ‘‘tuvimos que tomar esa decisión y la tomamos” (F. Emotiva) ; fue aceptada muy rápidamente por todo el grupo.
Fernando Parrado, Roberto Canessa y Antonio José "Tintín"(F. Metalingüística) Vizintin Brandi salieron en busca de ayuda. "Escuchar que te decretan muerto, que ya no estás y que el mundo sigue sin ti, quita el dilema de si esperar el rescate o salir a caminar", recuerda Canessa. Vizintin regresó al avión tres días más tarde y los otros dos decidieron seguir a toda costa.
Tras diez días de marcha, de haber ascendido picos de más de 4.500 metros de altura y de haber caminado quién sabe cuántos kilómetros en pésimas condiciones y sin apenas comida, los dos jóvenes por fin vieron a un hombre montado a caballo. “¿Hello? (F. Metalingüística) ¡Aquí…! ¿Habla español? ¡Necesitamos ayuda! ¿Puede ayudarnos?” (F. Fática) Dijeron a la vez desesperados. Era Sergio Catalán, un mulero que los llevó hasta su finca donde esperaron a los equipos de salvamento. ¡Estaban salvados! (F. Emotiva)
El resto de supervivientes que aguardaba en el avión el regreso de sus compañeros vivió aquella situación en medio de la angustia, la esperanza y el miedo. Pegados a la radio, no hacían más que sintonizar emisoras para saber si la expedición formada por sus tres amigos había tenido suerte.Al décimo día de su partida oyeron a través de las ondas los nombres de Parrado y Canessa. Algunos decían: “Pasame la radio” (F. Apelativa) incrédulos de lo que estaban oyendo. ¡Lo habían conseguido! Finalmente llegaron los helicópteros de rescate y todos se pusieron felices.(F. Emotiva) A bordo de uno de ellos, Canessa dirigió a los incrédulos pilotos, que nada más llegar a la zona del accidente vieron a un grupo de jóvenes levantando los brazos y abrazándose. La pesadilla por fin había llegado a su fin.
Gustavo Zerbino recuerda emocionado en una entrevista que "la gratitud es una de las acciones más escasas y devolver la energía que recibiste, material, física, emocionalmente, hace que la energía se mueva”.(F. Emotiva) A mí la cordillera me aceleró el aprendizaje interior de darme cuenta de la capacidad ilimitada que tiene el hombre y que todo es posible cuando aceptamos que solos no podemos y con humildad pedimos ayuda. Así que, soy una persona feliz, que agradece todos los días por estar vivo. (F. Emotiva)
'La sociedad de la nieve', del director español Juan Antonio Bayona, fue la gran triunfadora en los Premios Goya del cine en español el sábado 10 de febrero con 12 galardones, incluyendo el de mejor película y director. Estaba nominada a llevarse dos estatuillas en los Óscar, pero no se llevó ninguna.




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